Mostrando entradas con la etiqueta éxito. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta éxito. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de enero de 2016

Mientras tú duermes

En contra de lo que dicen los manuales de escritura, voy a comenzar con una negación: no soy muy amigo de los vídeos aspiracionales, porque desconfío de lo que comúnmente se conoce como “persona exitosa”. Sencillamente porque los factores que le auparon al éxito no son extrapolables, así que sus consejos pueden aplicar para él, pero no para mi. Las pocas veces que me decido a escucharles, lo hago con escepticismo. Además hay un interesantísimo estudio sobre varios cientos de personas objetivamente exitosas, que demuestra que no existe una fórmula, una manera de comportarse, que garantice el éxito. Por supuesto hay actitudes que te van a ser más útiles que otras, como por ejemplo que siempre serás más feliz dedicándote a aquello que te gusta. Pero quizás no seas más exitoso por ello. Otra es la constancia, pero cuando todo se pone en contra, ¿no es más lógico ser flexible, reconocer el error y cambiar nuestro foco de atención? El estudio demuestra que también hay quien, en contra de lo que dicta la lógica de andar por casa, hay quien ha alcanzado el éxito por pura chiripa, como si el único requisito para lograrlo fuese desearlo fervientemente. De hecho, hay toda una corriente de “metafísicos” que afirma que basta con pensar de la manera adecuada, para que la realidad se amolde a tus deseos.
A pesar de lo anterior, me atrevo a sugerirte que le dediques unos minutos a este vídeo porque su protagonista, (Luzu, un youtuber de éxito del que yo no había escuchado hablar), expone con claridad algunas verdades que me parecen  muy bien cimentadas. Puedes pensar que me influye que se trata de una persona joven, de buena presencia, y que habla con vehemencia; pero quiero creer que a estas alturas de mi vida, mi escepticismo me ha vacunado contra estas cosas. Me gusta particularmente la apreciación de que, mientras tú duermes, hay personas esforzándose por alcanzar lo mismo que tú. Es el típico planteamiento lógico que, tras ser escuchado, te lleva a pensar: “¿cómo es que no he caído antes en ello?”. Mi lógica –sí, la de andar por casa-, me dicta que no debo obsesionarme con nada, porque cada aspecto de mi vida debe tener su espacio para que yo pueda disfrutar de equilibrio. Pero también creo en el esfuerzo, y salvo que Dios me dé a entender que debo abandonar mis intenciones (y créeme que si confías en Él, te avisa), no me cabe duda de que la perseverancia es una clave del éxito. 

                                                    (Imagen: blog "Recursos de autoayuda").

jueves, 5 de febrero de 2015

¿Empezaste el 2015 con el pie adecuado?

   Todos comenzamos el año llenos de buenos propósitos que, a pesar de depender en buena medida de nosotros mismos, muchas veces no se cumplen. A veces porque nos ponemos metas que nos exigen demasiado esfuerzo, y ya vivimos desgastados por el día a día. Otras veces es porque nuestros deseos no tienen los pies en el suelo: de este modo nosotros mismos somos el origen de nuestra frustración. Soy de los que cree que soñar no es algo que pueda tomarse a la ligera. Para disfrutar realmente de un sueño necesito que esté relativamente a mi alcance.  Lo que los estudios científicos han demostrado, acerca de las supuestas claves del éxito de personas de todos los ámbitos, es que las susodichas claves no existen. Hay quienes lo logran tras muchísimo esfuerzo, otros sin apenas inmutarse. Algunos han perseguido su sueño durante años, otros lo han logrado en un abrir y cerrar de ojos. Unos han tenido que dejarse la piel investigando para encontrar ese producto revolucionario o esa fórmula innovadora, a otros les llegó por pura intuición. Los libros que nos aseguran contener la fórmula del éxito son perfectos para quienes los escribieron, pero hay que saber distinguir qué cosas podemos aplicar a nuestra propia vida, y cuáles no. Son lo que son, ideas que te deben generar otras ideas, para que al final tú mismo busques y encuentres tu propio camino.

Pero siguiendo con los buenos propósitos, hace unos días me tropecé con una propuesta de Avaaz que me pareció muy hermosa, y quiero compartir contigo.
Nos sugieren 3 propósitos para el 2015. Si los aplicamos no sólo mejorarán nuestra vida, sino que harán del planeta un lugar mejor. Son los siguientes:


  • ·  Muestra amabilidad y respecto: Vamos a mostrar amabilidad y respeto hacia nosotros mismos y los demás siempre que sea posible. Y siempre es posible, porque todos los que conocemos están peleando una batalla de la que probablemente no sabemos nada.
  • ·       Lucha por la sabiduría: Vamos a tratar de ser sabios en nuestras decisiones, escuchándonos profundamente a nosotros mismos y a los demás, y equilibrando nuestras cabezas, corazones e intuiciones en una armonía que nos haga sentir bien.
  • ·       Practica la gratitud: Vamos a reflexionar regularmente sobre lo que estamos agradecidos, porque trae perspectiva, disuelve la negatividad, y nos afianza en las cosas realmente importantes.

Me gustaron especialmente porque son propósitos que están al alcance de todos, y porque se aplican hacia dentro, pero tienen repercusiones hacia fuera: el mundo nos necesita mejores, seamos pues el cambio que necesita el mundo.
¿Te sumas a poner en práctica estos 3 principios? Puedes firmar por ellos aquí.