En contra de
lo que dicen los manuales de escritura, voy a comenzar con una negación: no soy
muy amigo de los vídeos aspiracionales, porque desconfío de lo que comúnmente
se conoce como “persona exitosa”. Sencillamente porque los factores que le
auparon al éxito no son extrapolables, así que sus consejos pueden aplicar para
él, pero no para mi. Las pocas veces que me decido a escucharles, lo hago con
escepticismo. Además hay un interesantísimo estudio sobre varios cientos de
personas objetivamente exitosas, que demuestra que no existe una fórmula, una
manera de comportarse, que garantice el éxito. Por supuesto hay actitudes que
te van a ser más útiles que otras, como por ejemplo que siempre serás más feliz
dedicándote a aquello que te gusta. Pero quizás no seas más exitoso por ello. Otra
es la constancia, pero cuando todo se pone en contra, ¿no es más lógico ser
flexible, reconocer el error y cambiar nuestro foco de atención? El estudio
demuestra que también hay quien, en contra de lo que dicta la lógica de andar
por casa, hay quien ha alcanzado el éxito por pura chiripa, como si el único
requisito para lograrlo fuese desearlo fervientemente. De hecho, hay toda una
corriente de “metafísicos” que afirma que basta con pensar de la manera
adecuada, para que la realidad se amolde a tus deseos.
A pesar de lo anterior, me atrevo a sugerirte que le dediques unos minutos a este vídeo porque su protagonista, (Luzu, un youtuber de éxito del que yo no había escuchado hablar), expone con claridad algunas verdades que me parecen muy bien cimentadas. Puedes pensar que me influye que se trata de una persona joven, de buena presencia, y que habla con vehemencia; pero quiero creer que a estas alturas de mi vida, mi escepticismo me ha vacunado contra estas cosas. Me gusta particularmente la apreciación de que, mientras tú duermes, hay personas esforzándose por alcanzar lo mismo que tú. Es el típico planteamiento lógico que, tras ser escuchado, te lleva a pensar: “¿cómo es que no he caído antes en ello?”. Mi lógica –sí, la de andar por casa-, me dicta que no debo obsesionarme con nada, porque cada aspecto de mi vida debe tener su espacio para que yo pueda disfrutar de equilibrio. Pero también creo en el esfuerzo, y salvo que Dios me dé a entender que debo abandonar mis intenciones (y créeme que si confías en Él, te avisa), no me cabe duda de que la perseverancia es una clave del éxito.
A pesar de lo anterior, me atrevo a sugerirte que le dediques unos minutos a este vídeo porque su protagonista, (Luzu, un youtuber de éxito del que yo no había escuchado hablar), expone con claridad algunas verdades que me parecen muy bien cimentadas. Puedes pensar que me influye que se trata de una persona joven, de buena presencia, y que habla con vehemencia; pero quiero creer que a estas alturas de mi vida, mi escepticismo me ha vacunado contra estas cosas. Me gusta particularmente la apreciación de que, mientras tú duermes, hay personas esforzándose por alcanzar lo mismo que tú. Es el típico planteamiento lógico que, tras ser escuchado, te lleva a pensar: “¿cómo es que no he caído antes en ello?”. Mi lógica –sí, la de andar por casa-, me dicta que no debo obsesionarme con nada, porque cada aspecto de mi vida debe tener su espacio para que yo pueda disfrutar de equilibrio. Pero también creo en el esfuerzo, y salvo que Dios me dé a entender que debo abandonar mis intenciones (y créeme que si confías en Él, te avisa), no me cabe duda de que la perseverancia es una clave del éxito.
(Imagen: blog "Recursos de autoayuda").

